Día seis. Museo Británico, China Town, Neal's Yard, Covent Garden.

Estamos todos ilusionados, niños y mayores, por la visita de hoy. Nos acercaremos al British Museum, a empaparnos un poco de la historia del mundo.

Estatua etrusca en el British Museum Templo griego en el British Museum

Nuevamente utilizaremos la línea negra y el enlace con la azul, para llegar a la estación de la plaza de Russell Square. Se trata de una de las innumerables plazoletas encantadoras del viejo Londres.

Plaza de Russell SquarePlaza de Russell Square

La atravesamos en diagonal para dirigirnos a la entrada principal del British Museum. Lo cierto es que si llegáis por este camino, no hay indicadores claros de por dónde está la entrada al edificio, pero al final dimos con ella. Se encuentra en Great Russell Street.

Fachada principal del British MuseumFachada principal del British Museum

Atravesamos el maravilloso patio de entrada, pasamos el control de seguridad, nuevamente sin hacer cola alguna, y accedemos al magnífico patio interior del museo. Otra obra de Norman Foster.

Patio interior del British Museum

Aquí buscamos los puntos de alquiler de audioguías, con el fin de que los pequeños aprovechasen mejor la visita. Una vez adquiridos, nos encaminamos al ala oeste, y nos adentramos en el magnífico mundo egipcio.

Estatua egipcia en el British MuseumEstatua egipcia en el British Museum

Lo primero con lo que te encuentras es con la piedra Rosetta, que estaba completamente rodeada de gente, y a la que era muy difícil acercarse, cuanto más tomar una foto.
Piedra Rosetta en el British MuseumEscarabajo egipcio en el British Museum

Seguimos por la inmensa sala, y lo siguiente que nos llama la atención es la impresionante estatua de Ramses II. Admiramos también los sarcófagos con jeroglíficos, y las estatuas de animales-dioses hacen furor entre los pequeños (aves, escarabajos, etc.).

Sala de Egipto en el British MuseumEstatua de Ramsés II en el British Museum

Sin detenernos excesivamente, ya que queremos hacer un recorrido bastante completo en un par de horas, pasamos a la zona de las civilizaciones del Oriente Medio.

Friso persa en el British MuseumFriso persa en el British Museum

Destacan los impresionantes leones asirios de la entrada, así como todos los frisos expuestos, y las tablillas con escritura cuneiforme, que sorprendieron a los chicos.

Estatuas persas en el British Museum

De aquí pasamos al mundo heleno. Un pequeño templo griego nos espera en la siguiente sala. Nos hacemos unas fotos, y al rodearlo nos encontramos con unas cariátides. A los niños les hace gracia la idea de ver unas columnas con forma de estatuas.

Cariátide en el British MuseumTemplo griego en el British Museum

Aquí buscamos la subida al primer piso, donde nos encontramos con una sección dedicada también al mundo egipcio. A todos nos encantó ver las distintas momias y sarcófagos expuestos.

Momia egipcia en el British MuseumMomia egipcia en el British Museum

Momia egipcia en el British MuseumSarcófagos egipcios en el British Museum

También vimos la impresionante momia del hombre de Lindow, un hombre que quedó sepultado en las arenas del desierto hace unos 2000 años, y en un estado de conservación asombroso.

Hombre de LIndow en el British Museum

Seguimos visitando las salas correspondientes al mundo celta, y a la Edad Media, donde encontramos expuesto el juego de ajedrez más antiguo que se conserva en el mundo.

Ajedrez celta en el British Museum

Atravesamos la sección dedicada a Grecia, con las típicas vasijas de color tierra y negro, en las que se representan distintas escenas cotidianas, que gustaron a los pequeños.

Vasijas griegas en el British MuseumVasijas griegas en el British Museum

Llegamos a la sección dedicada al mundo romano y etrusco. Estatuas, monedas, jarrones y otros enseres de la vida diaria componen esta sección, quizás menos vistosa que otras para los pequeños visitantes.

Sarcófago etrusco en el British MuseumCabeza de estatua romana en el British Museum

Aquí comenzamos a ir más rápidos, porque los niños ya están empezando a perder el interés, incluso con las explicaciones de las audioguías. No obstante, encontramos otro punto interesante en las civilizaciones mesopotámicas: restos hititas, tablillas babilónicas con narraciones del diluvio universal, antiguos juegos de mesas, más escritos cuneiformes...

Orfebrería hitita en el British MuseumTablillas babilónicas en el British Museum

Juego de mesa babilónico en el British MuseumEstatua mesopotámica en el British Museum

Vasija mesopotámica en el British MuseumCofre mesopotámico en el British Museum

Bajamos al piso inferior, y concluimos nuestra visita con un breve paso por el tesoro de Oxus, y por la sala donde exponen un moai de la Isla de Pascua, y salimos al exterior. A pesar del cansancio, todos nosotros, mayores y pequeños, concluimos que ha sido el museo que más nos ha gustado de todos los visitados.

Escultura de la Isla de Pascua en el British MuseumMoai de la Isla de Pascua en el British Museum

Era hora del almuerzo, así que buscamos un restaurante próximo al museo. Los niños tenían mucha hambre, y entre todos los establecimientos que vimos, acabamos eligiendo un restaurante oriental, de cuyo nombre no queremos acordarnos, en New Oxford Street.

Pub típico inglés

La tarde la íbamos a pasar en el centro más turístico de Londres, que ya habíamos visto de forma fugaz la primera noche de estancia. Así que comenzamos a bajar por Earnshow Street.

Iglesia de St. Giles in the FieldsDenmark Street

Pasamos por la calle Denmark Street, famosa por sus tiendas de instrumentos musicales.

Denmark StreetDenmark Street

Seguimos hasta Charing Cross Street, donde en una esquina nos encontramos con la librería Foyles Bookshop. Una tienda de varios pisos, absolutamente extraordinaria.

Charing Cross Street

Recorrimos solo la primera planta, y los niños eligieron varios libros en inglés para leer en casa, al regreso del viaje.

Charing Cross StreetCharing Cross Street

Musicales en Charing Cross RoadEl Soho y China Town

Proseguimos la ruta hacia China Town. A estas horas de la tarde, el barrio estaba poco concurrido. Aún así nos sumergirnos en este trozo de China en el centro de Londres.

Gerrard Street, centro del China Town londinenseGerrard Street, centro del China Town londinense

En la calle peatonal de Gerrard Street, centro del barrio, casi todo eran restaurantes. Algunos de ellos exponían sus productos en el escaparate.

Gerrard Street, centro del China Town londinenseGerrard Street, centro del China Town londinense

Escaparate de una tienda de China TownCalle de China TownEscaparate de una tienda de comestibles en China Town

No obstante, y aunque nos hicimos algunas fotos en esta calle, nos pareció más ‘auténtica’ la calle paralela de Lisle Street.

Gerrard Street en China TownGerrard Street en China Town

De ahí nos dirigimos a Seven Dials, y hoy sí, conseguimos ver las 7 esferas del reloj.

Plaza de Seven DialsPlaza de Seven Dials

Proseguimos por la calle Shorts Gardens en busca de Neal’s Yard.

Shorts GardenShorts Garden

Encontramos el acceso al mismo a través de un callejón. Realmente se trata de un sitio encantador.

Entrada a Neal's YardReseña de los Monty Python en Neal's Yard

Puedes ver un reportaje más extenso de este bello lugar en este enlace.

Plazoleta de Neal's YardPlazoleta de Neal's Yard

Plazoleta de Neal's Yard

Visitamos algunas tiendas naturistas de la plaza, y regresamos por Neal Street hasta Covent Garden. Se trata de un barrio de tiendas exclusivas, aunque dada la hora que era ya casi ninguna estaba abierta al público.

Calle comercial de Neal Street en Covent GardenCalle comercial de Neal Street en Covent Garden



Cartel publicitario de la oferta comercial del barrio de Seven Dials

Calles del barrio de Covent GardenCalles del barrio de Covent Garden

En esta ocasión había numerosos artistas actuando en Covent Garden, así que pasamos un buen rato en la plaza.

Actuación callejera en Covent GardenActuación callejera en Covent Garden

Actuación callejera en Covent GardenActuación callejera en Covent Garden

Estuvimos admirando las distintas actuaciones, todas ellas de gran calidad: unos equilibristas, una cantante, un músico oriental que tocaba un extraño instrumento...

Actuación callejera en Covent GardenCovent Garden

Hoy había mucha más animación que el primer día. Y también había más actuaciones. Día a día, conforme avanzaba el mes de julio, veíamos que la ciudad se iba llenando de más turistas.

Interior del mercado de Covent GardenInterior del mercado de Covent Garden

Encontramos sitio en una de las terrazas, y nos tomamos unas cervezas (refrescos en el caso de los niños), disfrutando del ambiente multicolor de la plaza.

Interior del mercado de Covent Garden

Nos pusimos nuevamente en marcha, recorriendo la zona de Leicester Square y las calles peatonales adyacentes.

Leicester SquareLeicester Square

Buscábamos un sitio para cenar. A niños y mayores nos había entrado hambre con el paseo, así que en King Street compramos unos muffins deliciosos. No dejéis de probarlos. Y aseguraos de tener el suficiente hambre para coméroslos, ya que son bastante grandes y nutritivos.

Tienda de muffinsKing Street

El centro estaba lleno de gente, y era difícil encontrar un sitio donde cenar. Quizás en estos casos lo mejor es regresar cerca del hotel y buscar un sitio por allí, como así hicimos.

Típicos pubs ingleses cercanos a Covent Garden

Típicos pubs ingleses cercanos a Covent GardenTípicos pubs ingleses cercanos a Covent Garden

Saciamos el poco hambre que teníamos tras haber merendado los muffins, y dimos por concluido el día, regresando al hotel.











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